Juana Martín y María Lafuente, pasarela Cibeles Edición Septiembre de 2007.
Juana Martín

Juana Martín continúa profundizando en el legado del diseñador Balenciaga, esta vez en la versión menos tópica, quizá, del maestro. Para la Colección Primavera-Verano 2008, el monocolor, las líneas depuradas y los cortes limpios seguirán siendo los protagonistas.
Juana Martín acorta los largos y se inclina por una moda sensual y elegante cuyos fetiches son los vestidos, las faldas y el pantalón pitillo.
Como tejidos, el próximo verano sedas, rafias, algodones y microfibras, todos ellos trabajados con el inconfundible aire artesanal de la diseñadora cordobesa, acariciarán el cuerpo femenino.
María Lafuente

La diseñadora refleja en su colección el gusto por el dibujo a través de la creación de juegos visuales que nacen de la realidad del objeto representado. A ello, se suma un concepto intuitivo de las formas y de la fascinación por un mundo irreal.
La sencillez de los motivos, el esfuerzo por entender los mínimos detalles de lo que nos rodea, y el cruce del mundo del sueño y la vigilia, se traducen en la neutralidad del blanco y los crudos como en los estampados y serigrafías en oro y plata.
Los motivos trabajan con la simetría y la repetición. Los diseños exploran lo onírico con combinaciones de líneas que se transforman gradualmente en formas totalmente diferentes a la realidad: peces, figuras geométricas, paisajes naturales distorsionados en el reflejo del agua…
Formas aparentemente simples que acarician la piel con sedas, muselinas, linos y algodones. Estructuras regulares y geométricas y superposición de volúmenes.
via: estiloymoda.com
Moda femenina y tendencias